Durante la segunda jornada de debates en torno a la presentación de la resolución de Cuba sobre los efectos del bloqueo de Estados Unidos sobre la sociedad cubana, tomó la palabra la representante del gobierno estadounidense, Kelly Craft.
Durante su intervención, la funcionaria se centró en el no reconocimiento de los efectos nocivos que las restricciones económicas, comerciales y financieras de su gobierno tienen sobre el pueblo de Cuba, aunque reconoció que de seguro por vigésimo octava vez los paises miembros de Naciones Unidas se pronunciarán a favor de la resolución cubana.
Desconoció ella el hecho de que los daños acumulados durante casi seis décadas de aplicación de esta política alcanzan la cifra de 138 mil 843, 4 millones de dólares. Tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, el bloqueo ha provocado perjuicios cuantificables por más de 922 mil 630 millones de dólares, valor que representa un decrecimiento del 1,2 por ciento con respecto al período anterior, debido a la disminución del precio del oro en 1,6 por ciento. Ese dinero pudo haber sido usado en una mejora de la calidad de vida del pueblo cubano.
En ejercicio de la misma soberanía que ellos intentan sobotear en Cuba, declaró Craft que Estados Unidos «decide con quien comercia » y llamó al auditorio a preguntarse si hace bien en apoyar la propuesta cubana teniendo en cuenta las constantes acusaciones de la administración estadounidense acerca de cómo supuestamente se «violan » los derechos humanos en la isla.
Como parte de su discurso, la funcionaria citó varios articulos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en específico, hizo referencia a aquellos que resumen el derecho a la libertad de expresión, el derecho al empleo y la prohibición del servicio forzado.
Su guión, repetitivo hasta el cansancio, asumió como ejemplos de violaciones con las que «no tiene nada que ver el embargo » las supuestas detenciones de periodistas y activistas, aunque no reconocio que Estados Unidos ha destinado –desde el el 20 de enero de 2017 hasta la fecha - más de 22 millones de dólares para proyectos de subversión contra la Isla. La motivación del mercenarismo, para Estados Unidos no es un problema. Según datos del sitio web Cuba Money Project, 14 386 098 millones de dólares fueron hacia 42 organizaciones que operan dentro del rango de proyectos de la denominada promoción de la democracia.
Kelly Craft, manifestó varias veces durante su intervención que «su embargo no fuerza » al gobierno cubano a enviar a miles de médicos fuera de Cuba para «ser objeto de un servicio forzado ». La campaña contra los médicos cubanos se ha convertido en una de las últimas líneas de ataque contra Cuba. Como parte de la seguidilla a este ataque, Jair Bolsonaro provocó el fin de la misión cubana en Brasil y más de 29 millones de brasileños quedaron desatendidos.
«A los médicos se les obliga a trabajar fuera, con salario miserable. Nuestro embargo no fuerza a esclavisar a los médicos », dijo para reforzar esa acusación, ya desmentida en repetidas ocasiones por el gobierno cubano y por los mismos medicos cubanos a través de sus cuentas en redes sociales y otros espacios.
En 55 años –de acuerdo con datos del Ministerio de Salud de Cuba- la isla ha cumplido 600 mil misiones internacionalistas en 164 naciones, en las que han participado más de 400 mil trabajadores de la salud, que en no pocos casos han cumplido esta honrosa tarea en más de una ocasión. Se destacan las hazañas de la lucha contra el ébola en ífrica, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la participación de 26 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Desastres y Grandes Epidemias «Henry Reeve » en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros países.
Craft también mintió al declarar que en Cuba se restringe el derecho al trabajo, pues ignora que ejercen el trabajo privado en la nación caribeña aproximadamente unos 600 mil ciudadanos, a quienes se les abren nuevas oportunidades de manera continua.
Asimismo, acusó a Cuba de limitar la libertad de información: con medios controlados por el estado y donde el único partido legal es el comunista, declaró. Una vez más, Estados Unidos, con esta afirmación, critica el sistema social y político elegido de manera responsable y soberana por el pueblo de Cuba.
En medio de la retahíla de tergiversaciones y supuestas denuncias también hizo enfasis en «la colaboración de Cuba con el régimen de Maduro », lo que, en sus palabras, contribuye a la «inestabilidad regional y sus líderes nunca se harán responsables ».
Culpar a Cuba -unida a Venezuela desde hace más de dos décadas por lazos de colabración médica, artística y educacional- por la crisis motivada por Estados Unidos en la región al motivar los planes neoliberales de los gobiernos de derecha, y creando campañas especializadas para que los pueblos se levanten contra sus legítimos gobernantes, fue lo de lo más indignante del discurso estadounidense, cuyos representantes, tal como pudo apreciarse desde la transmision en vivo de la ONU, ya ni se inmutan de tanto mentir a la cara del mundo.