Falleció el actor cubano Manuel Porto

El destacado actor de la televisión y cine cubanos falleció este martes 28 de septiembre, a causa de la COVID-19, luego de varios dí­as ingresado. Hoy cumplí­a 76 años.

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Actor cubano Manuel Porto, fallecido el 28 de septiembre de 2021.
Manuel Porto. (Foto: Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate)
Tomado de Cubadebate
1952
28 Septiembre 2021

El  Consejo Nacional de las Artes Escénicas informó a través de su página en la red social Facebook que el reconocido actor cubano Manuel Porto falleció en esta jornada.   «Con profundo pesar despedimos a Manuel Porto, uno de los grandes talentos de la actuación en nuestro paí­s », dicta la publicación en la red social de la institución.

Justo en esta jornada  Porto celebraba su cumpleaños.  El será recordado y admirado siempre por la diversidad de personajes complejos que ha encarnado, de manera siempre diferente, con desdoblamientos profundos de la personalidad, fí­sica y psicológica, pero siempre con la misma maestrí­a; es que Porto es un tremendo actor, pero es más que un tremendo actor.

A veces admiramos mucho a histriones foráneos y nombramos a Robert de Niro, Al Pacino, Anthony Hopkins, Densel Washington, Jeremy Irons, pero  Cuba cuenta con una nómina de primerí­simos actores de mucho respeto, que con su actuación llenan todo el escenario o la pantalla de televisión: este es el caso de Porto, cuyo verdadero nombre es Heliodoro Manuel Porto y nació el 28 de septiembre de 1945 en el habanero barrio de Pogolotti, en Marianao.

Como él ha repetido en varias ocasiones, no llegó a la actuación por vocación sino para tener derecho a más pases durante su etapa en el Servicio Militar Obligatorio, es por eso que se inscribe en el Movimiento de Artistas Aficionados de las FAR.

En 1968, aún integraba dicho movimiento, y entonces el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) realiza una convocatoria nacional y selecciona a seis actores, entre ellos a Porto y comienza a desempeñar pequeños papeles, mayoritariamente de extra, en programas de la televisión, hasta que al licenciarse del ejército al año siguiente, con tan solo 20 años es contratado y comienza a laborar en ese instituto.

Allí­ conoce a una generación de extraordinarios actores los cuales se convirtieron para Porto, al igual que para otros actores jóvenes en ese momento, en referentes y sí­mbolos de la alta calidad de la actuación que existí­a en Cuba en aquellos momentos; entre estos maestros sin duda se encuentran Enrique Santiesteban, Reynaldo Miravalles, Raquel y Vicente Revuelta, José Antonio Rodrí­guez, Miguel Navarro, Verónica Lynn, Gina Cabrera,   y tantos otros de cuya experiencia se nutrió Porto para su tarea no solo en la   pequeña pantalla sino también en el teatro.

Porque estos actores y otros como íngel Toraño y Pedro ílvarez, realizaban puestas en escena en la recordada Sala Tespis que en ese tiempo existí­a en el hotel Habana Libre, y en varias ocasiones Porto tuvo la oportunidad de compartir con ellos esas tablas.

A partir de esta década lo que no fuera un sueño de vocación se convirtió en la carrera de la vida de Manuel Porto, en la que el inventario de obras de teatro, actuaciones para televisión, radio y cine se hace bastante extensa.

Por otra parte,  Porto es de los actores que validan el proyecto en que participan; es decir, cuando se lee su nombre en los créditos, o se anuncia su intervención, se tiene la certeza casi absoluta de que la propuesta es buena artí­sticamente.

Entre 1976 y 2010 ha intervenido en cerca de veinte pelí­culas, entre ellas, se destacan  Leyenda  (1981), de Rogelio Parí­s;  Se permuta, 1983, de Juan Carlos Tabí­o.;  Plácido  (1986), de Sergio Giral;  La vida en rosa  (1989), de Rolando Dí­az;  Caravana  (1990), de Rogelio Parí­s;  Barrio Cuba  (2005), de Humberto Solás;  Omerta  (2008), de Pavel Giroud, y  José Martí­: el ojo del canario  (2010), de Fernando Pérez.

Asimismo, obras suyas, antológicas, permanecen en la memoria de los cubanos:  El tí­o Vania, El tesoro del Mallorquí­n, La hoguera, El vuelo del quetzal; las seguidas series de televisión  La frontera del deber, Alguien me habló de los naufragios, Algo más que soñar, La semilla escondida, y la estelar producción  Cuando el agua regresa a la tierra.

El magní­fico desempeño de Porto en estas y muchas otras piezas artí­sticas le ha garantizado la admiración del público y de la crí­tica especializada, y de conjunto, un grupo importante de lauros que reconocen la excelencia de sus interpretaciones.

Entre los laureles y otros reconocimientos que le han sido conferidos figuran las órdenes Combatiente internacionalista II grado, Raúl Gómez Garcí­a, y por la Cultura Tradicional; Réplica del Machete Máximo Gómez. Consejo de Estado; Premio Nacional Cultura Comunitaria, del Ministerio Cultura y Premio al Mejor Actor en el XX Festival de cine de Trieste, Italia, 2005.

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