La Habana, 14 dic (ACN).― El presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros, ratificó hoy en esta capital que valió la pena recorrer el camino de rebeldía emprendido por los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP).
En el Palacio de Convenciones de La Habana, en presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, se conmemoró el aniversario 13 de la creación de la Alianza, un sueño que al decir de Maduro Moros se convirtió en un amor de pueblos, y en la unidad de latinoamericanos y caribeños.
Con el Alba-TCP logramos que por primera vez se conformara un organismo de integración y cooperación que tuviera como centro a los humildes y se buscara la redención de los pueblos del continente, sentenció.
El mandatario venezolano, quien llegó en la tarde de hoy a La Habana tras 16 horas de vuelo desde Estambul, Turquía, a donde acudió para repudiar la intención de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, recordó el abrazo de dos gigantes, como denominó el primer encuentro del Comandante en Jefe Fidel Castro y Hugo Chávez hace 23 años.
Fidel y Chávez amasaron sus sueños, rompieron barreras, paradigmas y crearon nuevos caminos que condujeron a la región al ideal de una Patria Grande unida, con cooperación y hermanada, aseveró.
Aseguró que ellos legaron el antimperialismo del siglo XXI que hoy tiene tanta vigencia ante los atropellos del imperialismo estadounidense que pretende doblegar a los gobiernos progresistas de la región.
Maduro Moros hizo un repaso del contexto regional que propició la creación del ALBA-TCP, impulsada por los líderes de Cuba y Venezuela.
Recordó el impacto del mecanismo de cooperación que ha devenido alianza moral, espiritual, política, social, económica, una esperanza realizada y en constante transformación.
Sin la Alianza no hubiese sido posible llegar a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), porque antes todos andaban en sus procesos, sin mirar al país vecino como un hermano regional, agregó.
El liderazgo de Cuba y de Venezuela fueron fundamentales para crear el clima de confianza que propició la unidad en la diversidad, primero con el Alba-TCP y luego en la Celac, que está llamada a marcar el desarrollo de la región.
No obstante, en el acto que devino tribuna solidaria con Venezuela, reconoció que falta mucha conciencia para consolidar los procesos políticos, económicos y sociales en el continente, y ameritan un gran esfuerzo, dedicación, sabiduría, tenacidad y perseverancia porque «nada nos ha caído del cielo ».
Dijo que todo lo que suceda en Nuestra América dependerá de la capacidad de todos para mantener la conciencia despierta y seguir construyendo una identidad latinoamericana y caribeña, basada en la cultura y la práctica común en el que hay que confiar.
Sobre las agresiones a Venezuela, el bloqueo y la persecución obsesiva contra los bolivarianos, apuntó que buscan asfixiar económica y financieramente a la Revolución.
El imperialismo no podrá asfixiar a la Revolución bolivariana, subrayó el presidente.
Maduro Moros aseguró que la violencia opositora en las calles fue derrotada en su país con el resultado de las elecciones para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente en julio pasado y desde entonces el chavismo se alzó, primero con 19 de las 23 gobernaciones del país, y luego con 305 de las 335 alcaldías de la nación.
Los votos de los venezolanos derrotaron la violencia y el odio, apuntó el mandatario que significó la presencia de nuevos liderazgos políticos dentro de la Revolución, con una presencia creciente de los jóvenes que Hugo Chávez formó.
Frente a la arremetida del gobierno estadounidense que manipula a la derecha en Venezuela, la Revolución ha dado en 140 días una respuesta decisiva con participación, millones de votos y con democracia, al vencer en las tres elecciones convocadas, refirió el primer presidente bolivariano y chavista de ese país.
Resaltó que a través de la cooperación entre Cuba y Venezuela más de 40 000 venezolanos se han graduado de la carrera de medicina integral comunitaria para servir a ese pueblo, codo a codo, con los miles de galenos de la Isla que prestan asistencia en la Misión Barrio Adentro. (Jorge Legañoa Alonso)