La Habana, 16 nov(ACN).― La XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno aprobó este viernes en Antigua, ciudad de Guatemala, un comunicado especial sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por Estados Unidos.
La propuesta de la nación antillana recibió el respaldo mayoritario de los cancilleres reunidos la víspera en Antigua, Guatemala, como antesala al segmento de alto nivel que se desarrolló este viernes, refirió el portal digital cubaminrex.
El texto hace mención a la aplicación extraterritorial de la llamada Ley Helms-Burton, la cual contempla la internacionalización del bloqueo y la negativa de créditos y ayuda financiera a países y organizaciones que favorezcan o promuevan la cooperación e inversión extranjera en la Mayor de las Antillas.
El pasado 1.o de noviembre la Asamblea General de las Naciones Unidas se pronunció nuevamente en contra de esta política cruel de sucesivas administraciones estadounidenses con el propósito expreso de castigar durante casi 60 años a todo un pueblo por su decisión soberana de seguir su propio sistema político y sin condicionamientos externos.
La resolución condenatoria al bloqueo fue apoyada por 189 países, con solo dos votos en contra, de Estados Unidos e Israel, y ninguna abstención.
Estados Unidos presentó ocho enmiendas diferentes al proyecto, que fueron rechazadas en forma abrumadora.
El ministro de relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, presidió la delegación cubana que asistió a la XXVI Cumbre Iberoamericana.
En su discurso en el cónclave dijo que pese a las dificultades, pueblo cubano avanza, libre y soberanamente, hacia el desarrollo de una nación independiente, soberana, socialista, democrática, próspera y sostenible.
Agregó que en Cuba, como resultado de respectivos procesos democráticos y participativos de discusión popular, se estableció un programa y se conceptualizó el modelo económico y social que queremos construir; elaboramos un Plan Nacional 2030.
Añadió que la experiencia demuestra que, pese a circunstancias económicas adversas, puede alcanzarse una amplia participación de los ciudadanos en la vida política y social de una nación.
La delegación cubana está integrada además por Rodolfo Reyes, director general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la Cancillería, y Carlos de Céspedes Piedra, embajador en Guatemala.