Sonido reportado por estadounidenses en Cuba: estudio apunta a grillo

Cientí­ficos de universidades de EE. UU. y el Reino Unido aseguran que la grabación de «ataques sónicos» coincide espectralmente con la llamada del grillo caribeño.

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Embajada de Estados Unidos en Cuba y un grillo caribeño.
(Foto: Prensa Latina)
Prensa Latina
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05 Enero 2019

Washington, 5 ene (PL).   «Ataques acústicos », así­ catalogaron medios norteamericanos a los incidentes de salud reportados por diplomáticos estadounidenses en Cuba, quienes dijeron haber escuchado sonidos que, según un nuevo estudio, coinciden con los emitidos por un grillo caribeño.

Han sido muchas las teorí­as sobre el posible origen de los padecimientos médicos indicados por los funcionarios norteamericanos en la isla, algunas de las cuales han llegado a cruzar los lí­mites de la ciencia ficción.

Sin embargo, los términos de «ataques acústicos » o «sónicos » fueron utilizados por medios de esta nación desde que comenzaron a difundirse noticias sobre el tema en agosto de 2017, y todaví­a suelen usarse pese a que tras casi dos años de investigaciones se desconocen las causas o responsables de lo sucedido.

En octubre de 2017 la agencia estadounidense Associated Press (AP) difundió un audio que, de acuerdo con el medio, correspondí­a a una grabación del sonido percibido por algunos de los empleados de la embajada estadounidense en La Habana.

Dos cientí­ficos de universidades de Estados Unidos y el Reino Unido presentaron este viernes un artí­culo en el que aseguran que la grabación de «ataques sónicos » contra diplomáticos de Estados Unidos en Cuba coincide espectralmente con la llamada de un grillo caribeño.

Alexander L. Stubbs, del Departamento de Biologí­a Integrativa de la norteamericana Universidad de California en Berkeley; y Fernando Montealegre, de la Facultad de Ciencias de la Vida en la británica Universidad Lincoln, analizaron la grabación divulgada por AP y parecen despejar la supuesta nube de misterio sobre el sonido.

«Como se muestra aquí­, la canción de llamada del grillo de cola corta de las Indias (Anurogryllus celerinictus) coincide, con detalles matizados, con la grabación de AP en cuando a la duración, la frecuencia de repetición del pulso, el espectro de potencia, la estabilidad de la frecuencia del pulso y las oscilaciones »', indicaron.

En el trabajo publicado en el portal bioRxiv.org, un repositorio de acceso abierto para las ciencias biológicas, los autores agregaron que el audio de AP arroja una caí­da de frecuencia en pulsos individuales, firma acústica distintiva en la producción de sonido de los grillos.

Si bien la estructura del pulso temporal en la grabación es diferente a cualquier fuente natural de insectos, cuando la llamada del grillo se reproduce en un altavoz y se graba en interiores, la interacción de los pulsos reflejados produce un audio prácticamente indistinguible de la muestra, explicaron.

De acuerdo con los cientí­ficos, esto proporciona una fuerte evidencia de que una llamada de grillo con eco, en lugar de un ataque sonoro u otro dispositivo tecnológico, es la responsable del sonido en la grabación difundida.

A decir de Stubbs y Montealegre, su investigación prueba que sonidos como los de la grabación de AP tienen una explicación natural, y que lo recogido por el personal estadounidense en Cuba corresponde a la canción de un grillo especí­fico con ecos.

El diario The New York Times manifestó que expertos en las canciones de estas especies consideraron correctamente elaborado el análisis de los dos especialistas.

Todo parece tener sentido, es una hipótesis bastante bien apoyada, declaró al periódico Gerald Pollack, quien estudia la comunicación acústica entre insectos en la Universidad McGill, de Canadá.

«Aunque desconcertantes, los misteriosos sonidos en Cuba no son fí­sicamente peligrosos y no constituyen un ataque sonoro », estimaron los autores del estudio.

Desde su punto de vista, la naturaleza biológica de los sonidos debe motivar a la realización de un examen riguroso de otros posibles orí­genes, incluido el psicogénico, para los efectos neurofisiológicos notificados por los diplomáticos.

Añadieron que este episodio tiene paralelos potenciales con un incidente anterior en la historia de Estados Unidos, la llamada «lluvia amarilla » en el sudeste asiático, donde se determinó que los supuestos ataques quí­micos eran de origen biológico benigno. «En ese caso las abejas, en lugar de los grillos, tení­an la culpa' », apuntaron.

De ese modo hicieron referencia a un incidente polí­tico ocurrido en 1981, cuando el entonces secretario norteamericano de Estado, Alexander Haig, acusó a la Unión Soviética de suministrar a paí­ses como Vietnam y Laos agentes quí­micos que, según estudios cientí­ficos posteriores, resultaron ser heces de abejas.

Los resultados del trabajo presentado este viernes son una nueva página en el tema de los incidentes de salud, el cual ha golpeado considerablemente el proceso de normalización de relaciones iniciado entre Cuba y Estados Unidos a finales de 2014.

El paí­s caribeño y varias fuentes norteamericanas han denunciado que la administración de Donald Trump politiza este asunto para complacer a un pequeño grupo de legisladores opuestos al acercamiento bilateral. Como resultados de esos hechos, las embajadas de las dos naciones permanecen con niveles muy reducidos de personal y Estados Unidos suspendió la entrega de visas en La Habana, con las consiguientes afectaciones para las familias en ambos territorios. (Martha Andrés Román)

 

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