El gobierno de Donald Trump ha dirigido un golpe de Estado en la nación bolivariana y designado un presidente interino, que además de una acción injerencista es anticonstitucional.
En este escenario Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, anunció hoy la decisión de terminar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, como respuesta a las pretensiones de Washington de imponer un Gobierno paralelo en la nación sudamericana, destaca PL.
Frente a la congregación popular reunida en los alrededores del Palacio Miraflores, el Jefe de Estado venezolano rechazó las acciones de la oposición nacional y el Ejecutivo estadounidense luego de la autojuramentación como mandatario encargado de Juan Guaidó, diputado de la Asamblea Nacional, parlamento que se encuentra en desacato.
«El Gobierno imperialista de Estados Unidos dirige una operación para imponer un golpe de Estado con un gobierno títere en Venezuela », dijo Maduro. El mandatario precisó que el personal de la embajada estadounidense dispondrá de 72 horas para abandonar el país.
Asimismo, aseveró que el pueblo venezolano no quiere volver a la época de intervenciones promovidas por Washington y ante los intentos por dirigir una operación golpista en el país, ordenó romper relaciones diplomáticas con la nación norteña.
El anuncio ocurre pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reconociera a Juan Guaidó como mandatario interino de Venezuela.
Telesur reseña que la acción de la derecha opositora, dirigida por el Gobierno de Estados Unidos y con el auspicio de la OEA, la cual también reconoció a Guaidó, además de ser consecuencia de una flagrante acción injerencista del actual Gobierno estadounidense es un acto totalmente inconstitucional, pues no existe en la Carta Magna venezolana la figura de un presidente interino.
Frente a la masiva movilización del pueblo venezolano en apoyo a su legítimo dignatario, Maduro denunció a Estados Unidos al decir que lo llama dictador y ahora quiere imponer, mediante un golpe de Estado, a un presidente que no ha sido electo por el pueblo.

Otra prueba de la injerencia de Estados Unidos fue la expresión de su secretario de Estado, Mike Pompeo, quien hizo un llamado a militares venezolanos y fuerzas de seguridad a apoyar la democracia, para respaldar a Guaidó.
Lo que ha hecho la Asamblea Nacional en desacato acarrea una acción penal, pues la sala de lo constitucional ha pedido al ministerio público que la fiscalía actúe ante esa entidad y los organizadores de este golpe de Estado para juzgar el hecho por delito contra la Patria y la Constitución, con el agravante de complicidad con un gobierno extranjero, eso está en las leyes venezolanas, dijo a Telesur la abogada constitucionalista Olga ílvarez. El pueblo en las calles está exigiendo que se haga justicia por el intento de usurpación de las funciones del presidente electo democráticamente, desconociendo el poder ciudadano, desconociendo el estado de derecho.
Han mentido, han hecho un teatro que en derecho no existe. Guaidó se autojuramentó frente a sus seguidores y no ante autoridades públicas, porque no podía hacerlo, pues para eso tendría que emerger de las elecciones. Olga ílvarez explicó que por eso no puede ser reconocido por ningún organismo internacional. Y es que Guaidó ha sido designado por Estados Unidos.
Los países que lo han reconocido son del «cartel de Lima », que tampoco tienen personalidad jurídica para actuar como bloque, es parte de un plan para acabar con la identidad latinoamericana, para impedir defender la Patria Grande de Bolívar. Hace menos de 24 horas, el mandatario brasileño Jair Bolsonaro dijo que no quiere una América bolivariana, no es un plan solo contra Venezuela, sino también contra Nuestra América, la que defendió José Martí; es contra los pueblos.
Esa complicidad internacional es la que hizo que tras el reconocimiento al supuesto mandatario interino venezolano por parte del organizador de este golpe de Estado, el gobierno de Donald Trump, los países del también autoproclamado Grupo de Lima: Paraguay, Brasil, Argentina, Canadá, Colombia, Brasil, Chile y la OEA, reconocieran a Guaidó.
Pero la comunidad internacional no ha errado, pues si bien los peones del imperio siguieron a Trump, países como México no se sumó a la nueva fechoría y el Gobierno de Rusia emitió una declaración en la cual solo reconoce como presidente legítimo de Venezuela a Nicolás Maduro.