
«El tema de la Paz no admite lenguaje ambiguo » expresó el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en el inicio de la sesión XVIII Consejo Político del ALBA-TCP, este 21 de mayo en La Habana.
Dijo, además, «nos reunimos en momentos en que se recrudece el bloqueo económico y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos al pueblo de Cuba. Contaremos con la solidaridad de los países del planeta ».
Rodríguez Parrilla, aseguró que las amenazas del uso de la fuerza contra Venezuela constituyen el más grave peligro para la paz y la estabilidad regional «Rechazamos todo tipo de intervención en Venezuela » y decidimos defender la paz, frente a las presiones del gobierno estadounidense y las sanciones económicas, expuso.
Precisó también que frente a los fracasos de la estrategia de Washington contra Venezuela habrá que unir las fuerzas para denunciar las amenazas, defender la paz en el hemisferio y en el mundo, para evitar otra aventura militar imperialista en la región, para favorecer las iniciativas del dialogo, respetuosos en la igualdad soberana y en absoluto respeto a la libre determinación.
Comentó que hay que contribuir a que los venezolanos hallen sus propias soluciones porque es inadmisible la imposición de modelos políticos bajo presión, amenazas, chantajes y mucho menos presiones militares, y que hay un amplio movimiento internacional en defensa de la paz y en contra del uso de la fuerza contra Venezuela. Convocó a las organizaciones sociales, gremiales, sindicatos, movimientos, para ejercer influencia en los gobiernos y oponerse al intervencionismo estadounidense. Calificó de admirable la resistencia del pueblo bolivariano, y reiteró que Cuba continuará prestando sus servicios de colaboración en Venezuela, y nuestros colaboradores estarán junto al pueblo venezolano.
En su intervención de apertura del XVIII Consejo Político del ALBA-TCP, el canciller cubano condenó también el empleo de métodos para derrocar a Nicaragua y a su gobierno legítimo, y aseguró que el ALBA –TCP es y será un núcleo de resistencia que respaldará siempre a los pueblos de la región, y que en Fidel y Chávez encontraremos enseñanzas y pensamiento que inspirarán nuestra acción común.
Resaltó que no debe subestimarse el poder de articulación de nuestros pueblos, la fuerza de la denuncia y el papel de la verdad. Y que Cuba comparte la voluntad de fortalecer la Celac y tiene oportunidad de saludar la presidencia pro tempore de Bolivia, y reiterarle el apoyo de nuestro pueblo y gobierno. Llamó a contribuir a la organización de las fuerzas políticas, movimientos indígenas, de mujeres, sindicatos y movimientos sociales, artistas, académicos, científicos, intelectuales, para el venidero Foro de Sao Paulo en julio próximo en caracas y las reuniones de sus grupos de trabajo.
El canciller de Cuba ratificó que el ALBA-TP está para defender los postulados de América Latina y el Caribe como zona de paz, frente a lo cual se alza nuestra América la de Bolívar y Martí. La proclama aprobada en La Habana es una plataforma de defensa de los principios del derecho internacional contra la guerra y a favor de la paz y para favorecer los intereses legítimos de nuestros pueblos, las grandes mayorías y la defensa de las soberanías.
El XVIII Consejo Político de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) sesiona desde las primeras horas de la tarde de este martes 21 de mayo en La Habana, con la participación de representantes de los países miembros de este mecanismo de integración latinoamericano y caribeño.
Temas como las amenazas a la paz y la seguridad regionales, así como la solidaridad y la defensa de la Revolución Bolivariana de Venezuela serán el eje principal del encuentro, que profundizará también en la concertación política, la búsqueda de nuevas oportunidades para la integración, la unidad, la solidaridad y la cooperación entre los países que conforman la Alianza.
El ALBA-TCP es considerado un baluarte del respeto y la defensa de los postulados de la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada por los Jefes de Estado y de Gobierno en ocasión de la II Cumbre de la Celac celebrada en La Habana, el 28 y 29 de enero de 2014.
Bolivia, Cuba, Dominica, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Venezuela forman parte de la ALBA-TCP.
El Consejo está conformado por los ministros de Relaciones Exteriores de cada país miembro, y tiene como objetivo asesorar al Consejo Presidencial de esa plataforma integracionista en los temas estratégicos y presentarle propuestas de asuntos de política internacional.