Las múltiples aristas de la economía circular

Estar en armonía con la naturaleza constituye la pretensión fundamental de la llamada economía circular (EC), en un contexto en el que aún existen múltiples brechas en el propósito de reducir los residuos y el desaprovechamiento de las materias primas.

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El lema seleccionado este año para el Día Mundial del Medio Ambiente, el próximo 5 de junio, es: «Sin contaminación por plásticos». Urge aplicar las normativas de la economía circular para evitar la contaminación ambiental.
El lema seleccionado este año para el Día Mundial del Medio Ambiente, el próximo 5 de junio, es: «Sin contaminación por plásticos». Urge aplicar las normativas de la economía circular para evitar la contaminación ambiental.(Foto: Tomada de Internet)
Ricardo R. González
Ricardo R. González
@riciber91
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25 Mayo 2023

Cuando se acerca el Día Mundial del Medio Ambiente, el próximo 5 de junio, resulta oportuno indagar sobre la llamada economía circular (EC), la cual busca estar en armonía con la naturaleza, en un contexto en el que aún existen múltiples brechas en el propósito de reducir los residuos y el desaprovechamiento de las materias primas.

Su aplicación ha sido una alternativa en las primeras economías del mundo, sobre todo las ubicadas en la Unión Europea;  entre ellas, Italia, Bélgica, Francia, Luxemburgo, España, Holanda y Portugal, por citar algunos países que abogan por modelos productivos y de consumo más sostenibles, lo cual implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces posibles, con la opción de lograr un valor añadido.

Vista desde otro ángulo, la EC ayuda a evitar la pérdida de la biodiversidad que tanto necesitamos; pero, entre sus múltiples aplicaciones, también sobresale la alimentación animal.

Principios de la economía circular, que establece un modelo de producción y consumo más sostenible. (Foto: Tomada de Internet)

Se trata de una alternativa que busca reducir el consumo y el sobrante de las materias primas, algo que rompe el paradigma de la economía lineal: comprar, usar y tirar, la cual debe cambiarse por la economía circular: reducir, reutilizar y reciclar.

El mundo supera la producción de 400 millones de toneladas de plásticos anualmente, y se estima que más de la mitad de los envases se utilizaron una sola vez y menos del 10 % se recicla.

En el caso de Cuba, también impera reorganizar esfuerzos que evidencien cambios sustanciales dirigidos al logro de estilos de vida más limpios y ecológicos. 

Se debe buscar eficiencia en el uso de los recursos a través de acciones que posibiliten el crecimiento de la economía e incorporen empleos sin herir el medio ambiente.

Ello demanda la articulación de todos los actores de la economía, de aquellos que puedan aportar mediante la aplicación de la ciencia, cuyos saberes multiplicados propicien la innovación a fin de conseguir el mejor aprovechamiento de nuestros recursos naturales.

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