Escribí en la edición impresa de nuestro periódico parafraseando a Joan Manuel Serrat que hoy podía ser un gran día para los Leopardos y lo fue, pues la manada de Ramón Virgilio Moré Flaqué dominó a los Tigres de Ciego de Ávila, dos carreras a cero y estará de vuelta a las postemporadas de los campeonatos de la pelota cubana, algo que no sucedía desde la versión de 2018-2019.
Los felinos villaclareños sellaron el triunfo en el final del segundo capítulo, cuando el abridor de los locales, Liomil González Ercilla concedió pasaportes gratis a Cristian Leandro Rodríguez García y Yuri Marcos Fernández de Armas, los que se combinaron con un toque de bola de Leonardo Montero Alfonso y una falla a la defensa, para provocar temprano las dos anotaciones que a la postre marcaron la diferencia.
Después, el mánager Danny Miranda envió al montículo a su principal relevista Yunier Batista Ramírez, quien no admitió más libertades, pero ya el mal estaba hecho.
Los triunfadores contaron con otra buena faena del oriundo de Báez, José Carlos Quesada Darias, quien colgó cinco ceros hasta que, en el sexto, con dos outs en el pizarrón, Moré trajo al rescatista Dairon Daniel Casanova Elutir, quien resolvió la situación y se encargó de completar la lechada.
Fue la novena salida exitosa para Quesada, convertido en el máximo ganador del conjunto que, también logró similar cantidad de sonrisas en forma consecutiva en los juegos de recuperación.
Precisamente fue Quesada el iniciador de esta racha exitosa frente a los Tigres, el pasado 4 de enero. Luego agregaron dos victorias ante los Leñadores de las Tunas, igual número de sonrisas a costa de los Alazanes de Granma, barrieron a los Toros de Camagüey, para redondear este sábado en cerrado duelo con los avileños una espectacular remontada que los convirtió en el octavo pasajero hacia la postemporada del actual campeonato.
Por primera vez desde que se adoptó el formato de 75 partidos, los Leopardos acumulan 40 éxitos, saldo que los llevó a culminar empatados con los Vegueros de Pinar del Río, con balance de 40 y 35, pero quedaron en posesión del cupo por haberse impuesto en el compromiso particular entre ambos.
Cuando el torneo se acercaba a la mitad, pienso que ni el propio timonel de los anaranjados pensaba en obtener un boleto para la postemporada, pero la entrada de Randy Cueto Pérez y Osdany Rodríguez Obregón, que venían de la Liga Italiana, la sorprendente recuperación de José Carlos Quesada que tras perder cinco desafíos se convirtió en uno de los serpentineros más exitosos del certamen, la incorporación de Cristian Rodríguez y Jonathan Moreno, el bateo de Mailon Tomás Alonso, con jonrones decisivos a la hora de recoger los bates y la feroz ofensiva de Osman Caruncho fueron claves en el cambio de imagen de los Leopardos.
Coincido con aquellos que consideran que esta serie dejó la enseñanza que los partidos hay que recuperarlos dentro del mismo calendario oficial, salvo una excepción muy justificada, pero otra cosa es demeritar la actuación de un equipo que hizo su tarea y pasito a pasito materializó un sueño que no lograba en el último quinquenio.
Venció en los duelos particulares a Vegueros y Elefantes de Cienfuegos, los otros aspirantes al boleto y con una épica remontada, dígase lo que se diga, se colaron en los play off, su problema era ganar y ganar y lo hicieron.
Este sábado tuvieron que batir a un elenco que situó en la lomita a sus dos principales, en el caso de Yunier, el relevista, uno de los tres que ganó diez encuentros en la justa.
Con este desenlace quedaron definidos todos los topes de cuartos de final, fase en la que los Leopardos enfrentarán a los Leñadores de Las Tunas durante miércoles 21 y jueves 22 de enero en el estadio Julio Antonio Mella, a partir de la 1:30 p.m. Luego rivalizarán en el «Sandino», el sábado 24, domingo 25 y lunes 26, si el tope se extiende habrá regreso a la tierra de los monarcas, donde se efectuarán el sexto y séptimo partidos, los días 28 y 29, según sea necesario, todos a la 1:30 p.m.