Mujeres que se adelantaron a los hombres

Desde Moscú 1980, con el jabalinazo dorado de María Caridad Colón Ruenes, es posible hablar de monarcas olímpicas en Cuba. La villaclareña Yoanka González consiguió la única medalla del ciclismo cubano en citas estivales.

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 Yoanka González, medalla de plata en Beijing 2008.
La cifuentense Yoanka González, única exponente del ciclismo cubano que ha subido al podio olímpico. (Foto: Tomada de Internet))
Osvaldo Rojas Garay
Osvaldo Rojas Garay
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07 Marzo 2026

Solo después de 1959 es posible hablar de los éxitos del deporte femenino cubano; antes hubo referentes aislados, como el de la ajedrecista María Teresa Mora Iturralde (1902-1980), capaz de imponerse a los del sexo opuesto en su época, o el de la corredora Julia Bertha Díaz Hernández (1936-2019), nuestra pionera en citas estivales con su participación en Melbourne 1956 y primera monarca criolla en Juegos Panamericanos, gracias al metal áureo obtenido en la prueba de 60 metros planos en Ciudad de México 1955.

Desde Moscú 1980, con el jabalinazo dorado de María Caridad Colón Ruenes, es posible hablar de monarcas olímpicas en el Verde Caimán, y en 1989 la difunta judoca Estela Rodríguez Villanueva abrió el medallero áureo de manera individual en campeonatos del orbe, en Belgrado 1989, porque ya en 1978 las voleibolistas dirigidas por Eugenio George habían subido al sitio más alto del podio en la justa planetaria organizada en la extinta Unión Soviética.

Incluso, en escalar al sitio más prestigioso del estrado de premiación hay féminas que se les adelantaron a los hombres: Ioamnet Quintero Álvarez le proporcionó al país su primer título en mundiales de atletismo al aire libre en Stuggart 1993, Taimí Chappé Valladares (1968-2020) inició el camino dorado de los esgrimistas en 1990 en justas universales, y Estela Rodríguez Villanueva (1967-2022), el de los exponentes del judo.

Estela Rodríguez, judoca cubana.
La desaparecida Estela Rodríguez abrió el camino dorado del judo de la mayor de las Antillas en campeonatos mundiales. (Foto: Getty Images)

Nuestra Yoanka González Pérez abrió el sendero en el ciclismo, con su presea de oro en la especialidad de Scrat, en Melbourne 2004; pero Yoya es única, solo ella representando al archipiélago (hombre o mujer) en su deporte se ha colgado una medalla olímpica con su plata en la carrera por puntos en Beijing 2008.

Hay disciplinas en las cuales las mujeres exhiben un botín superior al de los varones, sucede en el judo, en el que las pupilas del inolvidable Ronaldo Veitía Valdivié (1947- 2022) atesoran cinco de las seis coronas olímpicas y 16 de los 19 títulos planetarios; en el ciclismo las muchachas  se han agenciado los cuatro títulos obtenidos en esta disciplina.

Si hablamos del deporte rey, las representantes del campo y la pista al aire libre han subido 16 veces al lugar más alto del podio por siete los chicos.

Desde el 2001, cuando el saltador de longitud Iván Lázaro Pedroso Soler se coronó por cuarta ocasión, ningún hombre ha podido proclamarse campeón, cosa que sí han logrado las féminas, que suman14 títulos en ese periodo.

En el ajedrez las cubanas pusieron la varilla bien alta con una inesperada cuarta posición en la Olimpiada Mundial celebrada en Khanty-Mansiysk, Rusia, en 2010, por detrás de Rusia, China y Georgia.

Individualmente sobresalió la Gran Maestra Yaniet Marrero, quien se agenció la medalla de oro en la tercera mesa. Completaron el equipo que protagonizó esta página inédita del juego ciencia en la nación, Oleiny Linares, Sulennis Piña, Lisandra Ordaz y Maritza Arribas.

Si del deporte de la malla alta se trata, la Espectaculares Morenas del Caribe son las únicas que en su disciplina han reinado en tres ocasiones consecutivas bajo los cinco aros (1992, 1996, 2000), colectivos del cual formaron parte las villaclareñas Raisa O' farrill Bolaños (1992, 1996) —ya fallecida— y la miembro del Salón de la Fama Internacional de Voleibol Mirka Francia Vasconcelos (1996, 2000).

En la historia de los campeonatos mundiales de baloncesto, Cuba exhibe una sola presea y fueron precisamente las mujeres las que protagonizaron ese suceso con la conquista del metal de bronce en Kuala Lumpur, Malasia,  1990, justa en la que participaron Leonor Borrell Hernández, inmortalizada en el Salón de la Fama del deporte de los aros y las canastas el pasado año, y María Elena León Molinet.

Estos ejemplos demuestran la estatura que han alcanzado nuestras atletas, muchas de las cuales han dejado su impronta en el deporte mundial, hechos que merecen ser recordados como digno homenaje al Día Internacional de la Mujer.    

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