Con el deceso de Danny Miranda Agramonte el pasado 5 de abril suman tres los peloteros campeones olímpicos cubanos que han partido físicamente.
Coincidentemente, otro jugador de la misma provincia que el monarca de la cita estival de Atenas 2004, el oriundo de Bolivia, Miguel Caldés Luis fue el primer monarca del deporte de las bolas y los strikes bajo los cinco aros que se marchó hacia la eternidad, al perder la vida en un lamentable accidente el 4 de diciembre de 2000, con solo 30 años de edad.
Caldés, quien representaba en las series nacionales al conjunto de Camagüey integró la selección que, a las órdenes del mentor pinareño Jorge Fuentes Fleites, se adueñó del cetro en los llamados Juegos del Centenario, realizados en Atlanta, en 1996, donde promedió 324 (34-11) y posteriormente, fue miembro del plantel que, dirigido por Servio Tulio Borges Suárez, culminó con el subtítulo en la cita estival de Sídney 2000.
El 28 de enero de 2025 se nos marchó, a los 63 años de edad, el estelar lanzador zurdo Jorge Luis Valdés Berriel, el serpentinero de esa mano más sobresaliente en los campeonatos que se efectúan en el país desde 1962.
Poseedor de una excelente curva, lanzamientos sostenidos de más de 90 millas, buen control y una knuckleball que tantos estragos causó en los bateadores adversarios, Tati —como le llamaban— es el único monticulista zurdo que sonrió más de 200 veces entre los siete tiradores que han rebasado esa cifra en los campeonatos cubanos.
El oriundo de Jovellanos formó parte del plantel que le dio a Cuba la primera de sus tres medallas de oro en lides estivales en Barcelona 1992, cuando esta disciplina comenzó a formar parte oficialmente del programa olímpico.
En esa cita se acreditó un éxito frente a Puerto Rico, nueve carreas a cuatro, el 1.o de agosto.
Curiosamente coincide que los tres campeones fallecidos intervinieron en las porfías olímpicas ganadas por nuestra representación: Tati Valdés, en Barcelona 1992, Caldés ( Atlanta 1996) y Danny Miranda (Atenas 2004).
Hablo de jugadores, pues como es conocido, entre los técnicos ya han muerto algunos, como el director de la novena que se impuso en Atenas, Higinio Vélez Carrión (1946-2021) y el reconocido entrenador de picheo villaclareño Pedrito Pérez Delgado en 2022.