Buscaba una historia para rendirle merecido homenaje a las madres en su Día este domingo 10 de mayo y encontré un dato curioso, el de tres deportistas que fueron olímpicas y campeonas panamericanas y sus hijas, todas voleibolistas, fueron capaces de emular el éxito de sus progenitoras, pues también subieron a lo más alto del podio en las citas del llamado Nuevo Continente.
Las tres mamás tienen en común que intervinieron en los Juegos Olímpicos de Moscú, 1980. La voleibolista Erenia Díaz, integrante de la selección femenina que se adjudicó el primero de sus tres cetros del orbe en esa disciplina, en 1978 y las baloncestistas Matilde Charro y Sonia de la Paz, miembros del primer elenco criollo que acudió a una justa del deporte de los aros y las canastas bajo los cinco aros.
Las tres, resultaron medallistas de oro en los Juegos Panamericanos realizados en San Juan, Puerto Rico, en 1979; en el caso de Matilde y Sonia disfrutaron el primer éxito de la Mayor de Las Antillas en el basket continental.
¿Qué hicieron sus hijas?, pues, Rosir Calderón Díaz, hija de los voleibolistas Erenia Díaz y el fallecido ex jugador y entrenador de esa disciplina Luis Felipe Calderón; Yaima Ortiz Charro, retoño de los baloncestistas Matilde Charro y Lázaro Ortiz y Nancy Carrillo, el orgullo de Sonia de la Paz y el fallecido boxeador Nancio Carrillo, integraron la plantilla del plantel cubano que conquistó medalla de bronce en la justa estival de Atenas, Grecia, en 2004.
Las tres chicas formaron parte del conjunto que recuperó la hegemonía del deporte de la malla alta que habían perdido las nuestras en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, 1999 y Santo Domingo, 2003 y tal como hicieron sus madres en San Juan, 1979, se proclamaron ¡campeonas panamericanas en Río de Janeiro, Brasil, 2007!