El Mundial de béisbol que inauguró Ramiro Valdés

Frente a los lanzamientos de Julio Romero, el Comandante de la Revolución inauguró la XXI Serie Mundial de Béisbol Amateur. Recordada también fue su presencia, junto a los boxeadores cubanos, en el Mundial de Belgrado 1978.

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Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez batea para dejar inaugurada la XXI Seriel Mundial de Béisbol Amateur.
Ramiro tuvo a su cargo la inauguración de la justa del orbe de béisbol de 1973, empuñando frente a los lanzamientos del pinareño Julio Romero. (Fotocopia Revista Bohemia).
Osvaldo Rojas Garay
Osvaldo Rojas Garay
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24 Junio 2026

La partida física del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez avivó mis recuerdos sobre la XXI Serie Mundial de Béisbol Amateur, que acogió Cuba.

Era el 25 de noviembre de 1973, y exactamente a las 2 y 5 minutos, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz llegó al estadio Latinoamericano para presenciar la inauguración, acompañado por los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés y Guillermo García Frías, así como Belarmino Castilla, José Pepín Naranjo y el presidente del Inder, Jorge García Bango.

Después de las palabras del presidente del Comité Olímpico Cubano, Manuel González Guerra, y el entonces titular de la Federación Internacional de Béisbol Amateur, Juan Iza, Ramiro salió bate en manos para empuñar frente a los lanzamientos del estelar serpentinero pinareño Julio Romero y con una conexión dejar inaugurado oficialmente el campeonato.

Luego, en el encuentro de apertura entre Cuba y República Dominicana, Julio Romero, en su estreno mundialista, lanzó una joya de picheo frente a los quisqueyanos, a quienes estuvo a punto de propinarles cero jits cero carreras, pero faltando un out en el noveno capítulo soportó dos sencillos por el cuadro que le estropearon la hazaña.

Así comenzó una impresionante racha de los monticulistas de casa, que se extendió a 110 entradas consecutivas sin admitir anotaciones limpias, para romper el récord que un año antes en Nicaragua 1972, habían establecido los tiradores japoneses, quienes lograron eslabonar una cadena de 109 innings sucesivos sin permitir carreras limpias.

En aquel mundial que inauguró Ramiro actuando como bateador, los criollos se adueñaron de su gallardete número 13, al salir airosos en los 14 desafíos que efectuaron.

Lo que no pudo lograr Julio Romero lo materializó el desaparecido Juan Pérez Pérez, cuando en el quinto choque de la mayor de las Antillas rubricó frente a Venezuela el primer no-no de un cubano en estas confrontaciones, proeza que fue presenciada por Fidel, que se encontraba aquel día en el Coloso del Cerro.

¿Quién lo diría?, la novena de Países Bajos que se ha convertido en una pesadilla para los peloteros cubanos en los eventos internacionales en el presente siglo perdió los 14 partidos que realizó.

Abanderó al equipo criollo a la cita del 2009

Años después, en 2009, Ramiro —entonces miembro del Buró Político y vicepresidente del Consejo de Ministros— fue el encargado de abanderar en el Memorial José Martí, al conjunto cubano que acudió a la XXXVIII Copa del Mundo, que se celebró en varias ciudades europeas.

Al comienzo de la ceremonia Pedro Luis Lazo y Michel Enríquez depositaron una ofrenda floral a nuestro Héroe Nacional y luego Ramiro entregó la enseña nacional al estelar jardinero Alfredo Despaigne.

En el certamen beisbolero celebrado en el Viejo Continente, Cuba concluyó como subcampeona, detrás del monarca Estados Unidos.

Un estímulo para los boxeadores en Belgrado 1978

Muy estimulante resultó para los púgiles cubanos la presencia de Ramiro Valdés durante la celebración del 2.o Campeonato Mundial de Boxeo, con escenario en Belgrado 1978.

Por espacio de las casi dos semanas que duró el certamen de los puños sus palabras resultaron muy valiosas en la trayectoria de los nuestros, que repitieron el triunfo alcanzado cuatro años atrás en La Habana 1974, al conquistar cinco medallas de oro y tres de plata.

En la capital de Yugoslavia subieron a lo más alto del podio Adolfo Horta (54 kilogramos), Ángel Herrera (57), José Gómez (75), Sixto Soria (81) y Teófilo Stevenson, quien se convirtió en el primer bicampeón a este nivel, al colgarse el metal dorado en la categoría de más de 81 kilos.

Con plata finalizaron Jorgito Hernández (48), Héctor Ramírez (51) y Luis Felipe Martínez (71).

Al regreso, los cubanos fueron recibidos por Fidel en el aeropuerto José Martí. Ramiro, el primero en descender, se fundió en un abrazo con el líder histórico de la Revolución, quien saludó a todos los integrantes de la delegación.

Durante el intercambio con los púgiles, al responder a una pregunta de Fidel, el astro Teófilo Stevenson señaló que había visto en varias ocasiones a su antiguo entrenador, el soviético Andrei Chervonenko y que este, incluso, había hablado con Ramiro Valdés.

Entonces el Comandante en Jefe indagó: «Ramiro no se perdió ni una pelea, ¿no?» «Ni una», exclamaron todos al unísono. 

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