La zafra en Villa Clara, última provincia del centro del país después de Cienfuegos y Sancti Spíritus en comenzar los cortes de caña de azúcar, arrancará el próximo miércoles por áreas agrícolas aledañas al ingenio Quintín Banderas, en Corralillo, fábrica que activará sus máquinas dos días después de esa fecha.
Osnel Pérez González, administrador del ingenio, declaró a Vanguardia ayer que las reparaciones, a pesar de los inconvenientes en carencias de materiales para solucionar dificultades técnicas, concluyeron de manera exitosa en sitios de generación de vapor, basculador y molinos.
El antiguo ingenio «Ramona», instalación que no consume petróleo en el proceso fabril al emplear biomasa en la generación de vapor y electricidad, tiene el compromiso de aportar unas 12 000 toneladas métricas de crudo ensacadas.
La producción final será dirigida a la distribución de la canasta básica de la población y otros destinos a organismos priorizados. Durante los 75 días de actividad fabril utilizarán materia prima propia, y suministros cañeros procedentes de «Panchito Gómez Toro» (Quemado de Güines), así como de «George Washington» y «Carlos Baliño» (Santo Domingo), territorios que de manera tradicional despliegan sus aportaciones. También está previsto que, hasta el comienzo de zafra en «Héctor Rodríguez» (Sagua la Grande), reciban abastecimientos de las plantaciones de ese ingenio, precisó el directivo.
En la pasada contienda el ingenio-refinería permaneció inactivo en el procesamiento de caña. Sin embargo, asumieron la fabricación de sirope, raspadura y vinagre obtenidos a partir de guarapo. En la actual zafra esos terminados se incrementarán, así como el Lebame —bioestimulante conseguido a partir de microorganismos eficientes—, empleado en plantaciones agrícolas para mejorar la calidad de los suelos y atenuar infestaciones de plagas y enfermedades en los cultivos, aseguró Pérez González.
Junto a la industria de Corralillo está previsto que el «Héctor Rodríguez», actualmente en reparaciones de su maquinaria, se incorpore en lo perspectivo a la elaboración de crudo. El «Carlos Baliño» hará azúcar orgánica, y su vecino «George Washington» se destinará a la refinación de crudo. Otros ingenios de la provincia producirán melaza, según fuentes del sector.