Desde las 9:00 de la mañana de este viernes 16 de enero, el Museo de Artes Decorativas acoge a cientos de santaclareños para rendir homenaje póstumo a los combatientes internacionalistas, como muestra de respeto y dolor por quienes ofrecieron sus vidas en defensa de la patria de Simón Bolívar, y ratificar el rechazo a la injerencia del Gobierno de los Estados Unidos, que pone en peligro la proclamación de América Latina y el Caribe como zona de paz.
El pueblo congregado en el entorno del parque Leoncio Vidal, acompaña solemne ceremonia, en el mismo escenario que acogió el 6 de enero de 1959 la entrada a triunfal a Santa Clara de la Caravana de la Libertad con Fidel al frente, y el 14 de octubre de 1997, la llegada de los restos del Comandante Ernesto Che Guevara y de seis de sus compañeros caídos en Bolivia, para su eterno descanso en el Memorial del Complejo Escultórico que lleva su nombre.
Los combatientes del Ministerio del Interior (Minint) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), e integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), fueron los primeros en rendir honores a los héroes, seguidos por estudiantes, trabajadores y representantes de organizaciones políticas y de masas, quienes le darán un hasta siempre a quienes protagonizaron páginas de arrojo y valentía en la hermana nación venezolana.
A partir de las 4:00 de la tarde, la jornada de duelo se extenderá a todas las cabeceras municipales de Villa Clara, como muestra del sentir del pueblo y merecido tributo a los compatriotas caídos en acto criminal perpetrado por los Estados Unidos a la tierra de Hugo Chávez Frías.
«No es posible que tantas familias sufran, no es posible que tanta gente buena esté indignada. Como dijo José Martí, «es la hora del recuento y de la marcha unida» de toda la América y del mundo ante el imperio que no ceja en imponer su hegemonía sobre la soberanía de los pueblos», dijo Asiel Aguada Barceló, diputado al Parlamento cubano, delegado de circunscripción en la comunidad de Sakenaf y jefe de la esfera de los Servicios del Poder Popular en Santa Clara.
Lázaro Franco Alonso, director de Almacenes Universales, recuerda hoy una frase histórica pronunciada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el sepelio de las víctimas del crimen de Barbados: «No podemos decir que el dolor se comparte, el dolor se multiplica. (…) ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!».
Entre la multitud, resalta el ramo de flores de la M. Sc. Ángela Rodríguez Márquez, profesora de Informática en el Instituto Preuniversitario Capitán Roberto Rodríguez, de Santa Clara. Lo sostiene con el sentimiento de quien honra a los héroes.
«Vine aquí por patriotismo, por amor a nuestra Revolución socialista. Esos cubanos, muchos de ellos jóvenes, que estaban cumpliendo una misión, ayudando a Latinoamérica, murieron por compromiso con su deber», destacó.
«Me llega muy de cerca porque hace solo dos meses y medio regresé de cumplir misión educativa en Honduras. Logramos declarar a ese país libre de analfabetismo, y sabemos lo que es estar fuera de la familia desempeñado una tarea en la patria grande, que es Latinoamérica», añadió.
Eduardo La Rosa Pérez, profesor de judo, no oculta su dolor ante lo sucedido en Venezuela. «Nosotros también somos combatientes internacionalistas de Angola, y nos duele que hermanos nuestros pierdan la vida desafiando al imperio. Los cubanos siempre estamos presentes, tanto en misiones de deporte como de salud o de agricultura. En todos los lugares que nos necesiten siempre estaremos, y si vienen los enfrentaremos. Como dijo Antonio Maceo: "Quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la contienda"».
Para Geily Bonachea Marín, jefa del departamento de Organización, Planificación e Información en la Delegación Provincial de la Agricultura, asistir al homenaje póstumo que realizan los villaclareños este 16 de enero representa «el orgullo, y también el apoyo, no solo a nuestro pueblo y a los familiares de los combatientes que cayeron defendiendo la revolución bolivariana, sino también al pueblo venezolano que tanto nos ha ayudado. Con Venezuela sostenemos una hermandad histórica».
Raiza Espinosa Broche, subdelegada de la Agricultura en la provincia comentó que vino en defensa de la paz y la soberanía de los pueblos de América Latina, y, sobre todo, para dar muestra de acompañamiento a las 32 familias que han perdido un ser querido. «Se trata de jóvenes, compañeros de lucha y de obra, como lo somos todos nosotros. Por tanto, ese respaldo para mí es lo más importante. Que sepan, sus familiares que no están solos. Somos miles de cubanos los dispuestos a dar la vida también por esta patria».
Augusto, estudiante extranjero (Togo) en la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara, se sumó al tributo a los caídos en Caracas, víctimas de «un acto de terrorismo por parte del gobierno norteamericano, que quiere destruir la paz de los pueblos. Nosotros como estudiantes extranjeros en uno de los países de Latinoamérica, nos sentimos también tocados por esta situación, y nos levantamos para apoyar a Cuba, porque Cuba siempre nos apoya. Nos sentimos como cubanos nacidos en otros países».
Frank Espinosa Hernández, trabajador de la Dirección Provincial de Educación, llegó desde temprano al centro de la ciudad para homenajear a sus compatriotas. Él, como el Che de su pulóver, se considera un profundo antimperialista.
«Estoy aquí porque aprendimos de Martí que “honrar honra”, y no podíamos hacer otra cosa que decir presente para rendir homenaje a esos 32 cubanos que lo dieron todo por defender no solo a Venezuela, sino a nuestra América, porque “patria es humanidad”», señaló.
«De ese Che que llevo aquí también aprendimos que “al imperialismo, ni un tantito así”», subrayó.
Alrededor de las 4:00 de la tarde, la guardia de honor, presidida por Susely Morfa González y Milaxy Yanet Sánchez Armas, primera secretaria del Partido en la provincia y gobernadora de Villa Clara, respectivamente, constituyó el colofón de una jornada triste, pero también de orgullo por los combatientes cubanos que pusieron en alto el honor de la patria.
Dirigentes del Partido, el Gobierno, organizaciones políticas y de masas, oficiales de las FAR y el Minint, miembros de la ACRC, delegados, entre otros, en representación del pueblo villaclareño, acompañaron hasta el último minuto las honras fúnebres.
Miles de jóvenes, mujeres, ancianos, adolescentes y hasta niños, acompañados por sus padres, tíos o abuelos, asistieron desde horas tempranas a honrar a los que ofrendaron sus vidas con la estirpe, entereza y valentía de los próceres de la patria.
El dolor se multiplicó entre todos, pero también crecieron, hasta la altura del Turquino, el orgullo y el patriotismo de sentirse cubanos. No fue un adiós definitivo a estos hijos de Martí, Fidel, Maceo, Agramonte, el Che, Camilo, Almeida..., sino un hasta siempre, con la férrea disyuntiva de ¡Patria o Muerte! y el indudable convencimiento de la victoria.