El ingenio Quintín Bandera, en Corralillo, luego de un dilatado inicio de la contienda azucarera, arrancó en el mediodía del lunes 26 de enero su maquinaria, y muele de manera estable según los parámetros de eficiencia industrial para inicios de zafra.
Después de dos años inactivo el ingenio-refinería —primero que produce azúcar crudo en la provincia—, dispone de materia prima procedente de Quemado de Güines y Santo Domingo, así como de sus propias plantaciones agrícolas. También está previsto que reciba, por el momento, caña de Sagua la Grande.
Osnel Pérez González, directivo del ingenio, detalló a Vanguardia que afectaciones en suministros de combustibles y la lluvia de la semana pasada atrasaron el cronograma del inicio de la zafra, y según los abastecimientos de caña, tienen el compromiso de elaborar unas 12 000 toneladas métricas de azúcar destinadas a la canasta básica de la población y compromisos comerciales con entidades estatales.
«Moler con indicadores de eficiencia es la meta propuesta por los trabajadores del central», dijo Pérez González, quien precisó en la calidad de las reparaciones de la maquinaria industrial en áreas vitales como la generación de vapor, el basculador, los molinos, así como del proceso de fabricación del edulcorante.
La industria, única de su tipo que emplea biomasa en la elaboración de crudo, estará en activa durante 75 días, y simultáneamente vinculará sus plantas de derivados para producir meladura, sirope, vinagre y otros renglones alimenticios conseguidos a partir del guarapo de caña, así como del bioestimulante Lebame, empleado en el enfrentamiento de plagas y enfermedades que afectan a las plantaciones agrícolas.