Huellas sobre la tierra

La Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Bernardo Díaz Guerra, de Cifuentes, con Yamilé Fernández Báez en su presidencia, retiene lauros productivos y económicos que la ubican entre las más destacadas del país.

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Yamilé Fernández Báez, presidenta de la CPA Bernardo Díaz Guerra.
Yamilé Fernández Báez, una campesina erigida en inspiradora de las transformaciones del asentamiento comunitario de su municipio. (Foto: Luis Machado Ordetx)
Luis Machado Ordetx
Luis Machado Ordetx
@MOrdetx
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17 Junio 2026

No importa que hombres y mujeres, con brazos extendidos, en tiempos de sequía extrema, miren al cielo para invocar lluvias que «abonen» la tierra y traigan mayores cosechas agropecuarias. En definitiva allí, por la nulidad de las precipitaciiones, todos los cultivos transitan por nulidad en sistemas artificiales de riego de agua.

No obstante, durante todo el año, jamás se aprecia allí un rostro amilanado ante tal contingencia que, desde hace un tiempo, también  incluye sequedad de fertilizantes o combustibles definitorios en el impulso de los rendimientos agrícolas.

Cartel identificativo de la CPA Bernardo Díaz Guerra.
Una garantía en el desarrollo comunitario parte de los esfuerzos que despliegan los campesinos en las áreas de cultivos y crianzas de animales. (Foto: Luis Machado Ordetx)

Eso se distingue en Tajadora, próximo a Cifuentes,  donde del ámbito comunitario los campesinos se adentran y salen diariamente de las plantaciones de caña de azúcar, cultivos varios y de diversificación ganadera, que incluye vacunos, cerdos y…

Allí tiene  Yamilé Fernández Báez su anclaje laboral para impulsar, desde el ejemplo, guataca en mano, un pródigo surco. Ella preside la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Bernardo Díaz Guerra, ubicada entre las más destacadas y eficientes de su tipo en el país.

En el Año  Internacional de la Mujer Agricultora, declarado en 2026 por la Organización de las Naciones Unidas, conversé con ella semanas atrás para conocer el rol que distingue el desempeño femenino en  sistemas agroalimentarios que inciden en la producción y comercialización de las cosechas y la resiliencia económica.

Distinciones alcanzadas por la CPA Bernardo Díaz Guerra.
Galardones alcanzados por los asociados en la producción cañera durante los últimos años. (Foto: Luis Machado Ordetx)

Aseguró, primero: «Los méritos económicos y productivos responden a los esfuerzos diarios de 70 hombres y mujeres que, desde Tajadora, desde hace muchos años, después de tocar fondo y a punto de que en 2012 la organización campesina estuviera a punto de disolverse. Entonces, ya aquí decidimos impulsar una batalla contra el marabú, el principal patrimonio de esa ápoca, para avivar los cultivos y lo que todos debemos echar al suelo: trabajo diario. Así salimos adelante como cañeros diversificados,  en un tránsito en el cual hombres y mujeres, por sus resultados productivos y desempeños, se miden con similar vara en la estimulación salarial, material y espiritual».

Año duro, sin producción azucarera y de ingenios paralizados, le digo. De inmediato dice:

—¡Durísímo! El 62,5 % de las 1200 hectáreas de fondo de tierra está concentrado en el cultivo cañero. La maquinaria de corte y transportación se remodeló en tiempo para suministrar al ingenio Héctor Rodríguez, de Sagua la Grande, unas 12 000 toneladas métricas. De esas ventas obtendríamos unos 60 millones de pesos. Ante la paralización de las industrias decidimos buscar otros mercados para evitar pérdidas económicas mayores. Caña quedada en los campos no da rendimientos y mucho menos ganancias: con las guaraperas de las cercanías encontramos un cliente, y logramos 27 contratos para abastecer de materia prima que garantice ese tipo de alimento refrescante, o elaborar melado, raspaduras y dulces caseros.

Fomento de plantaciones cañeras.
El fomento de plantaciones cañeras, a pesar de la parada momentánea de los ingenios azucareros, no se detiene en predios de Cifuentes. (Foto: Luis Machado Ordetx)

«Al principal cultivo no le quitamos el pie, con renovación de campos, atenciones culturales y empleo sistemático de labores manuales y con bueyes. Aquí disponemos de 8 caballerías (107.36 ha) con siembras de yuca, calabaza, boniato y plátano, entre otras plantaciones,  para garantizar no solo la alimentación de los asociados, sino también de unos 720 residentes en la comunidad. También hacemos aportes a los mercados de la municipalidad  y centros asistenciales. Eso es parte también de nuestra responsabilidad productiva.

«El pasado año se plantaron 80.5 ha (6 caballerías) de arroz en la costa. Hoy las dificultades de abastecimientos de combustibles, lubricantes y piezas de repuestos para la maquinaria encargada de la preparación de suelos, redujo el crecimiento de superficie y solo dejamos en fomento un 50 % de esa área para, al menos, responder al autoabastecimiento indispensable del cereal».

Años atrás fuimos a un extenso periplo por áreas agropecuarias que atienden estos campesinos, y entre los resultados productivos siempre destacaron las rutas por la recuperación de los cultivos varios como fuente principal de alimentación de los residentes en la comunidad. Los  cañaverales exhibían rendimientos superiores a las 60 t/ha, válidos para la obtención de sostenidos galardones entre sus homólogas del país.

Socios de la CPA Bernardo Díaz Guerra.
Guataca en mano hombres y mujeres se funden en la siembra y las labores culturales en las plantaciones cañeras. (Foto: Luis Machado Ordetx)

Hoy, antelas adversidades para consolidar plantaciones con agregados de insumos químicos o el empleo de maquinaria agrícola, apelan al machete, la guataca y los bueyes para reforzar el afán contra las malezas en los sembrados y la reposición de áreas destinadas a futuras cosechas cañeras. De ahí otra pregunta:

—¿Cómo están los rendimientos cañeros?

—Es nuestro cultivo principal y una razón de existencia económica. Ahora no obtuvimos el monto de dinero deseado. No quedó de otra que asumir el corte manual, limpiar y entongar la caña que luego comercializamos en guaraperas. Las pérdidas por ese concepto se atenúan  y dejan sus dividendos. También derrochamos esfuerzos para evitar daños de animales en los sembrados  de cultivos varios. Sin embargo, los rendimientos estimados rebasan las 55 t/ha, catalogados de positivos entre plantaciones similares en el país.

«En la diversificación agropecuaria desde hace un tiempo sembramos, además, ajonjolí, una planta de semillas oleaginosas que, por cada quintal en proceso industrial, permite obtener 24 litros de aceite comestible empleado en el comedor o consumo familiar. Es un cultivo poco exigente en nutrientes y contribuye a alejar plagas y enfermedades en otros sembrados, al tiempo deja humedad residual, y también fija nitrógeno y favorece la fertilidad del suelo para la rotación de posteriores sembrados», precisó.    

Yamilé Fernández, presidenta de la CPA Bernardo Díaz, durante el acto por el Día del Campesino en Villa Clara.
Durante el Día del Campesino en Villa Clara, efectuado en mayo pasado, la cooperativa de Cifuentes trascendió por sus resultados económicos y productivos. (Foto: Luis Machado Ordetx)

«En la ganadería vacuna, por difícil que sea la situación económica del país, hay una responsabilidad colectiva para el mejoramiento genético de la masa, su crecimiento, así como en el suministro de leche diaria a los niños y casos sociales de la comunidad.

«En mayo pasado la organización campesina arribó a su aniversario 44 y, aunque por diversas razones llevamos dos años sin entrega de caña a un ingenio, aquí nada se detiene en atenciones culturales a todos los cultivos, ya sean de rotación o permanentes. Esa es la razón para sostener indicadores de eficiencia y rentabilidad económica y alcanzar metas propuestas en la satisfacción creciente del 95 % de las necesidades materiales de los asociados y propulsar satisfacciones espirituales entre todos los miembros de la comunidad», refirió por último.

En Yamilé, la presidenta de la CPA, a quien conozco que nombran con el apodo cariñoso de la Rubia, hay un puntal de la agricultora que coloca los pies sobre los surcos para encontrar fertilidad en el suelo que abona en cada pisada sobre la tierra.

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