Estados Unidos retoma polí­ticas fracasadas hacia Cuba

La creación de una «Fuerza de Tarea en Internet» contra Cuba sigue la ruta de otros programas subversivos como ZunZuneo, Piramideo y Commotion.

Washington crea una nueva Fuerza de Tarea en Internet para subversión en Cuba

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Tomado de la edición digital del periódico Granma
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24 Enero 2018

Si la administración del presidente Donald Trump pretende usar nuevas tecnologí­as para imponer cambios en el ordenamiento interno de Cuba, escogió caminos muy viejos que ya demostraron en el pasado su inoperancia e inefectividad, sin mencionar el hecho obvio de que violan las leyes del paí­s afectado e incluso las de Estados Unidos.

Programas subversivos de la CIA contra Cuba.
Estados Unidos mantiene a internet y las redes sociales como un campo de batalla contra Cuba. (Foto: Tomada de Internet)

La creación de una Fuerza de Tarea en Internet contra Cuba, anunciada ayer por el Departamento de Estado, abre las puertas al regreso a una polí­tica fracasada de la Guerra Frí­a que ambos paí­ses habí­an intentado superar a partir del 17 de diciembre del 2014.

Es la continuación del desatinado y mal asesorado discurso del mandatario en Miami, el 16 de junio del año pasado, cuando se reunió con una selección de la ultraderecha de origen cubano para anunciar con bombo y platillo su cambio de polí­tica hacia Cuba, que en pocas palabras se podrí­a resumir como más bloqueo económico y menos viajes entre los dos paí­ses.

El terreno escogido para la nueva agresión, internet, demuestra a las claras cuáles son los verdaderos objetivos de Washington cuando reclama «libre acceso » a la red de redes en los paí­ses que se le oponen, mientras en su territorio mantiene un megasistema de rastreo y acumulación de datos sobre lo que hacen sus ciudadanos en la web.

De igual manera, a comienzos de enero, el Congreso de Estados Unidos avanzó un proyecto de ley para quitar las pocas restricciones que existí­an para el espionaje internacional, el mismo que quedó en evidencia tras las filtraciones del excontratista de la NSA, Edward Snowden.

De la llamada «Primavera írabe », ya caí­da en el olvido, a planes más recientes como la incentivación de protestas en Irán y el apoyo a los sectores violentos en Venezuela, Washington muestra un claro patrón del uso de las redes sociales e internet con objetivos geopolí­ticos y de dominación.

Todo forma parte de una doctrina de Guerra No Convencional pensada para desestabilizar naciones sin el uso directo de fuerzas militares, que se ha arraigado tras los fracasos en los conflictos de Irak y Afganistán.

La activación de la nueva «fuerza de tarea » evidencia también que no hay falta de liquidez, en un gobierno paralizado y sin fondos, cuando se trata de financiar proyectos subversivos contra Cuba. Tampoco carecen de lugares de donde sacar el dinero a pesar de que el presupuesto presentado por el presidente Trump al Congreso para el 2018 elimina la partida tradicional y pública de 20 millones de dólares anuales que se vení­a aprobando desde hací­a varias décadas para las agresiones.

La facilidad para crear nuevos organismos, con funcionarios «gubernamentales y no gubernamentales », contrasta también con la drástica reducción del personal diplomático de Washington en La Habana, que ha supuesto la paralización de la emisión de visados y una afectación directa a los servicios que recibí­an los cubanos y sus familiares en Estados Unidos.

Los nuevos planes de Trump no toman por sorpresa a Cuba, que acumula más de medio siglo de experiencia en el enfrentamiento a programas de agresión de toda clase.

Proyectos recientes como ZunZuneo, Piramideo, Commotion y otros, chocaron contra la capacidad de las autoridades cubanas de detectarlos y la unidad de su población ante las agresiones.

Llegan, además, en un momento en que se dan pasos claros hacia la informatización de la sociedad, con una  visión que prioriza el acceso social y busca proteger la soberaní­a del paí­s, a pesar de las limitaciones económicas.

Tras la apertura de más de 500 puntos a lo largo de la Isla para el acceso público a internet, sin restricciones que no sean las que impone el bloqueo y los motivos de Seguridad Nacional, el paí­s se apresta a la entrada en funcionamiento del servicio de internet en los móviles ―con más de cuatro millones de ellos activados en la red―   y a la ampliación de la conexión desde los hogares.

Si lo que pretende la administración Trump es exclusivamente garantizar el acceso de los cubanos a internet, bien podrí­a eliminar las restricciones del bloqueo que impiden la compra de tecnologí­a de punta en este sector u ofrecer facilidades para su adquisición. Quizá le salga más barato que una «fuerza de tarea » que está, desde un inicio, condenada al fracaso.

Proyectos subversivos contra cuba centrados en las nuevas tecnologí­as

♦ ZunZuneo:  Financiado por la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid), su objetivo era lanzar una red de mensajerí­a que pudiera llegar a cientos de miles de cubanos usando «contenido no controversial »: noticias de fútbol, música, parte del clima y publicidad. Cuando lograran su meta enviarí­an mensajes de contenido polí­tico para incitar a los cubanos a crear convocatorias en red y concentraciones masivas para desestabilizar el paí­s.

♦ Piramideo:  Similar a ZunZuneo, este programa estaba a cargo de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), a la que se supeditan Radio y TV Martí­.   El mismo promoví­a la creación de una red de «amigos », ofreciéndoles la posibilidad de que una persona enviara a los miembros de su «pirámide » un SMS masivo por el valor de un solo mensaje. El objetivo último era contar con una plataforma para la subversión.

♦  Conmmotion:  Fue una herramienta desarrollada por el Instituto de Tecnologí­a Abierta (OTI) de la New America Foundation, con sede en Washington, originalmente para uso militar, y que consiste en la creación de redes inalámbricas independientes. Aunque no se conoce su entrada en funcionamiento en Cuba, fuentes del Gobierno de Estados Unidos aseguraron al periódico The New York Times que se habí­an dedicado fondos millonarios con ese fin.

♦  Operación Surf:  Desenmascarado por el agente Raúl de la Seguridad del Estado, Dalexi González Madruga, este programa consistí­a en la entrada de equipamientos y software para la instalación de antenas ilegales para el acceso ilegal a internet.

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