Desde el mes de enero el Cuerpo de Guardabosques de Villa Clara permanece activo ante la posible ocurrencia de incendios forestales en nuestra área geográfica, tras la puesta en marcha de la campaña que anualmente ocupa a las fuerzas especializadas en la imperiosa misión de contrarrestar estos eventos y evitar sus consecuencias para el medio ambiente y la economía, en esta etapa del año, que se extiende hasta junio, caracterizada por escasas precipitaciones.
Aun cuando con la llegada de mayo comenzó el período húmedo, los incendios forestales continúan en la mira del Cuerpo de Guardabosques, al confirmarse un cambio en el patrón de comportamiento de las variables meteorológicas, que obligan a no bajar la guardia ante su posible incidencia entre los meses de junio, julio y agosto, debido a las altas temperaturas imperantes.
Todavía están frescas las imágenes del incendio de grandes proporciones ocurrido recientemente en la serranía de Pinar del Río, donde más de 200 efectivos del Cuerpo de Guardabosques y del sistema de la Agricultura participaron en la contención de las llamas, en un escenario complejo debido a los fuertes vientos registrados, donde fueron afectadas más de 600 hectáreas de pino.
Sobre el comportamiento de estos siniestros en Villa Clara en lo que va de año, Benito Turín Chaviano, jefe del Grupo de Manejo al Fuego en la provincia, informó a Vanguardia que en la etapa no se han registrado incendios forestales de grandes proporciones; al cierre de abril, se reportaban seis, con 23, 8 hectáreas de bosques afectadas.
En el circuito de Santa Clara tuvieron lugar cuatro, que dejaron 17, 8 hectáreas de especies de acacia y bambú dañados; mientras que en el municipio de Santo Domingo acontecieron dos, con 6 hectáreas de pino quemadas. En tanto, se han reportado solo dos en áreas rurales, que ocuparon 167, 97 hectáreas de maleza, y un total de 30 focos. Todos controlados.
Su disminución obedece a la presencia de lluvias ocasionales en el período seco, en comparación con igual etapa del 2025. También, a fines del mes de febrero tuvo lugar un ejercicio nacional preparatorio, con la participación de todos los municipios, de conjunto con la Defensa Civil, para prevenir los incendios forestales.
Turín Chaviano consideró como determinante en estos resultados, la divulgación de la campaña por los medios de comunicación y la puesta en marcha de medidas preventivas, así como los conversatorios y charlas sostenidos con carboneros y campesinos, el patrullaje permanente de los bosques, y la activación de los círculos de interés en escuelas de zonas rurales, para que los niños conozcan sobre su manejo desde edades tempranas.
La principal causa de los incendios en zonas boscosas guarda relación con las negligencias cometidas por el hombre a la hora de utilizar el fuego para quemar basura y restos de cosechas. También, tirar colillas de cigarros en lugares inadecuados, la circulación de vehículos con mata chispas en mal estado, y las fogatas prendidas salidas de control.
A ello se suman las condiciones imperantes de sequía, el cambio climático, y la presencia de material combustible asociado a la acumulación de hojas y troncos secos.
Villa Clara cuenta con cinco circuitos en los municipios de mayor desarrollo forestal y riesgo, donde se concentra la mayoría de las fuerzas especializadas del Cuerpo de Guardabosques, para actuar de inmediato al desencadenarse un incendio, con una vigilancia permanente en el municipio de Santa Clara y el macizo de Guamuhaya; la zona boscosa desde Santo Domingo a Cascajal; Motembo, en Corralillo, y la Sierra de Bamburanao, en Remedios.
Evitar las imprudencias que pudieran originar un incendio forestal constituye un imperativo a tener en cuenta para evitar daños a la economía y garantizar la protección de los bosques, considerados los pulmones del mundo.